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13 de mayo de 2024

Herencias invisibles de los padres



Sabemos que no solo heredamos las joyas de la abuela o la colección de discos de vinilo del tío, ¿verdad? También nos endilgan toda una carga emocional que ni siquiera viene en cajas marcadas. Me refiero a esas "herencias invisibles" que nuestros padres nos pasan sin siquiera darnos cuenta, y que terminan marcando quiénes somos y cómo enfrentamos la vida. Los padres, sin quererlo, nos dejan su legado emocional.

Desde la autoestima hasta las formas de pelear con nuestras parejas, todo eso viene de ellos. Nosotros, inocentes criaturas, absorbemos como esponjas sus elogios, sus críticas, sus peleas y sus abrazos, y eso se convierte en la voz que escuchamos en nuestra cabeza cuando nos miramos al espejo o cuando estamos discutiendo con alguien.

Si tus padres eran de los que ocultaban las emociones bajo la alfombra o de los que gritaban a pleno pulmón, es muy probable que te hayas vuelto un maestro en el arte de la represión o de la explosión emocional. ¡Y ni siquiera te diste cuenta de que eso venía en el paquete de ser su hijo! 

Te detallo algunas de las herencias invisibles que los padres pueden transmitir a sus hijos:

Autoestima y autoimagen: La forma en que los padres elogian o critican a sus hijos puede influir en cómo estos se ven a sí mismos. Los elogios constantes pueden construir una sólida autoestima, mientras que las críticas constantes pueden minarla, y cualquiera de ambas situaciones en exceso siempre representan un conflicto y puede generar programas de desvalorización o perfeccionismo que es lo mismo pero en otra polaridad. 

Patrones de relación: Los niños aprenden cómo relacionarse con los demás observando las interacciones de sus padres. Si en tu casa había violencia, indiferencia, destrato, infidelidades, peleas, todas estas experiencias serán naturalizadas y en el futuro vas a expresarte de esa forma o permitir que otros lo hagan en relación a ti como algo "normal"

Gestión emocional: Si los padres reprimen sus emociones o las expresan de manera explosiva, la información emocional programará personas muy mentales, frías para evitar conflictos, distantes para no involucrar emociones o desequilibradas con intolerancia alta a la frustración, miedo al compromiso, iracundas, enojos tóxicos.

Valores y creencias: Los valores y las creencias familiares se transmiten de generación en generación y moldean la forma en que los niños ven el mundo y hoy siendo adultos, seguimos mirando a través de ellas a menos que tengamos conciencia y las reprogramemos. Muchas de las creencias familiares ya son obsoletas no tienen funcionalidad en la vida que llevamos y sólo limitan nuestras aspiraciones. 

Habilidades de afrontamiento: Los niños observan cómo sus padres enfrentan los desafíos de la vida y aprenden de su ejemplo. Si los padres enfrentan las dificultades con resiliencia y determinación, es probable que los hijos adopten estas habilidades.

Roles familiares: Los roles que desempeñan los padres en la familia, como proveedores, cuidadores o líderes, pueden influir en cómo los hijos ven su propio papel en la familia y en la sociedad.

Actitudes hacia el éxito y el fracaso: La forma en que los padres celebran los logros y manejan el fracaso puede influir en cómo sus hijos perciben el éxito y enfrentan los desafíos en la vida.



Pero no todo es negativo. También nos heredan valores, tradiciones y esa chispa de locura que nos hace únicos. El amor, la resiliencia, la creatividad, todo eso también viene de ellos. 

Es el lado bueno de las herencias invisibles, ese que nos hace sentir parte de algo más grande que nosotros mismos. La clave está en reconocer qué herencias estamos cargando, para poder decidir si queremos seguir arrastrándolas o soltarlas de una vez por todas. 

Porque al final del día, somos nosotros los que decidimos qué partes de ese legado queremos conservar y qué partes queremos dejar atrás. Y quién sabe, quizás algún día nuestros hijos nos agradezcan por habernos librado de esas cargas innecesarias y haberles dejado un legado mucho más ligero y feliz.

 

24 de febrero de 2024

Del enamoramiento al resentimiento! Un sólo paso


 Desde el embrujo del amor hasta el frío resentimiento, el viaje es largo y desgarrador. Al principio, somos aves en vuelo, danzando entre las nubes y las estrellas, con sonrisas que iluminan incluso la noche más oscura. Es una etapa de ensueño, donde el mundo parece un escenario de fantasía. Pero, como dice el sabio Jardiel Poncela, los desencuentros no llegan con los gritos, sino con los bostezos.

¿Qué ha sucedido con esos sueños tejidos entre susurros? ¿Dónde se esconden los versos y las escapadas románticas? Todo se desvanece en el rincón del olvido, un lugar habitado por los fantasmas de lo que una vez fuimos. Las promesas se convierten en ecos distantes, los besos en sombras de lo que fueron, y las caricias, en meros recuerdos.

La desilusión se convierte en un lamento que resuena en cada corazón como el llanto de un niño hambriento. Ninguno cumplió las expectativas del otro, y las ilusiones se desvanecen como humo en el viento. Nos conformamos con la monotonía de lo conocido, olvidando que la complacencia no es amor verdadero.

El resentimiento se cierne como una sombra, acusando al otro de no cumplir con las expectativas. Nos aferramos al sentido de posesión, convirtiendo al ser amado en un mero objeto de nuestro descontento. Nos perdemos en un mar de reclamos y críticas, olvidando que en algún momento fuimos cómplices de la felicidad mutua. En esta etapa, nos sumergimos en la escasez, enfocándonos en lo negativo y sintiéndonos perpetuamente insatisfechos. 

Todo lo que antes admirábamos se convierte en motivo de reproche, y cada gesto es analizado con lupa. ¿Cómo hemos llegado a este punto en nuestra historia de amor? Nos aferramos a la dualidad del todo o nada, en lugar de aceptar la complejidad de nuestra relación. Nos convertimos en jueces implacables, en lugar de aliados en la búsqueda de soluciones.¿Por qué pasamos del enamoramiento al resentimiento? Existen varias razones, y todas tienen base en el alma del árbol familiar, en la estructura del sistema de creencias. 



Veamos:

Idealización inicial: Durante la fase de enamoramiento, es común idealizar a la pareja y verlos a través de una lente positiva. Sin embargo, con el tiempo, esta idealización puede desvanecerse a medida que conocemos más a la persona y nos enfrentamos con situaciones que no nos agradan de su personalidad, costumbres, creencias.

Expectativas no cumplidas: A menudo, tenemos expectativas implícitas o explícitas sobre cómo debería ser nuestra relación o cómo debería comportarse nuestra pareja. Cuando estas expectativas no se cumplen, podemos sentirnos decepcionados y resentidos.

Comunicación deficiente: La comunicación deficiente o inadecuada puede llevar a malentendidos, conflictos no resueltos y acumulación de resentimiento. La falta de habilidades para expresar nuestras necesidades, deseos y preocupaciones de manera efectiva puede generar tensiones en la relación.

Cambios en la relación: Las relaciones evolucionan con el tiempo, y lo que funcionaba al principio puede volverse insatisfactorio más adelante. Los cambios en las circunstancias individuales o en la dinámica de la relación pueden desencadenar sentimientos de resentimiento si no se abordan adecuadamente.

Acumulación de pequeñas frustraciones: A veces, el resentimiento surge de la acumulación de pequeñas frustraciones o conflictos no resueltos a lo largo del tiempo. Estas tensiones pueden aumentar gradualmente y eventualmente convertirse en resentimiento si no se abordan.

Pérdida de conexión emocional: Si la conexión emocional entre los miembros de la pareja se debilita debido a la falta de intimidad emocional, apoyo o conexión, puede surgir el resentimiento. Sentirse desconectado o incomprendido por la pareja puede alimentar el resentimiento y la insatisfacción en la relación.

¿Cómo salir de esta situación?

Mantener una comunicación abierta, cultivar la empatía y trabajar en la resolución constructiva de conflictos pueden ayudar a prevenir o abordar el resentimiento en una relación, esto se genera a partir de la madurez emocional. Vivir en el eterno amor inmaduro dónde prima la creencia "el amor lo puede todo" es la base para el deterioro de la pareja.

La carencias infantiles proyectadas en el otro no sanan, boicotean los vínculos. La auto conciencia es la piedra fundamental de todo éxito. ¡El éxito no es sólo "lograr lo que quieres!" también es aprender a "soltar lo que quieres porque eso te hace mal"







13 de febrero de 2024

Cartas y fotos rotas… el desamor


Lo mismo que nos enamora y seduce; es lo que al final del camino nos separa. Si me enamoré de él por su carisma y elocuencia; al tiempo me molestará su don de venderse todo el tiempo; si su bondad me atrapo, luego lo veré como un hombre de poco riesgo, permisivo y pasivo. Pasa en todas las relaciones; es casi inevitable. La belleza de esa mujer que genera envidia, se transformará en una pose superficial, en una Barbie insoportable. Somos esclavos de lo  que conquistamos.

 Y al cabo de unos meses o años, el temible huésped se asienta en la pareja. El desamor con su aire de indiferencia, frialdad y sarcasmo se acuesta en la cama como un tercero o tercera en discordia. El vínculo se torna fastidioso, un campo de batalla, en dónde los miembros sólo buscan motivos para afianzar su poder y ganar o al menos no permitirle ganar al otro. En este escenario el contexto diario es el perder –perder; “yo no soy feliz contigo, pero tú tampoco”. Y con el sabor mediocre de un victoria inexistente cada quién intenta seguir con la vida bajo el lema “acá no ha pasado y ni pasará nada”.

Muchos neófitos del amor, creen que es lo “cotidiano, lo necesario y riguroso en las relaciones de pareja”, la destrucción como fuerza para la reconciliación, y el acercamiento; pero nada más dista de la realidad.

No podemos construir sobre los otros. El desamor es la falta de “aquello a lo que nos comprometimos, o la presencia del temor, del miedo”. Así como el prefijo “des” – ( amor)  denota negación o inversión del significado; podemos sostener que la no presencia del amor nos para en el miedo.

Cuando existe desamor existe miedo. Es decir, comenzamos a vibrar pensamientos limitantes acerca de nosotros, o del otro; creemos que nuestra pareja no es lo suficiente o nosotros no lo somos; dejamos de creer en lo que nos une,  y por lo tanto creamos eso en nuestra casa.


Ese des-amor que algunos piensan que “es natural” de una convivencia de dos mundos; es la confluencia de dos mundos, -sí – que muchas veces en lugar de coincidir se evaden; es producto de la supremacía del Ego, la intención de marcar pautas acerca de cómo “son las cosas”; es la falta de calidad en la comunicación íntima; se sume en la no escucha; en el imperio de la individualidad y autosuficiencia, en el orgullo mal parido, en la pretensión egocéntrica de querer que los demás sean como nosotros queremos.

Hay mucho del estrés universal en el que estamos inmersos cada día, pero mucho más en la negación  humana de soltar la razón y ceder.




¿Cómo superarlo? Yo preguntaría ¿Cómo no caer en él? Porque desde el vamos podemos actuar en forma coherente a lo que deseamos con ese otro para que nuestro sueño sea una realidad palpable.

Y la clave es el respeto. Pero el respeto entendido en su  génesis, y no como un cliché comercial. Respeto, del latín “respectus” compuesta por el prefijo “re-” – “de nuevo, nuevamente” y “spectus” proveniente del verbo “specio” – “ver, mirar a”; “respeto como nuevamente ver ¿qué cosa? Mis acciones, mis conductas, mirarme a mí mismo; “respeto como de nuevo mirar a ¿quién? A ese otro que es diferente, legítimo y autónomo, y permitirle ser como es. Cuando en nuestros vínculos generemos aceptación, el desamor dejará de ser un huésped vitalicio. 





5 de diciembre de 2023

Escribir para sanar




A veces, las tristezas son tan profundas que las lágrimas se congelan como los tubos en paisajes nevados, así se cristalizan y convierten en pelotitas de energía que pesan y golpean el pecho como cascotes mal heridos provocando urgencia en el corazón roto. 

Es cuando las palabras callan, se desentienden de los sonidos, evitan pronunciarse, rehuyen a la fonética y las historias enmudecen; es cuando emerge la escritura con su capa de heroína y su cruz roja sanadora del alma. Emprende la marcha entre suspiros hondos, exhalaciones cargosas, y dedos ávidos de mover sus articulaciones. 

Tic, tic, tic, dice el teclado, o rasch, rasch, la hoja impactada con la punta de una tinta gruesa. Así, empiezan los primeros despertares que entretienen a la tristeza íntima, solitaria y pesada.

 Así ella, de a poco se deja asomar con una sonrisa con menos onda que una raya, pero uno sabe, porque la conoce que ese gesto es un breve aliento.

A veces, las tristezas son tan hirientes, que nos cortan por dentro.

Escribir es un acto sanador porque permite expresarnos, aterriza las emociones que sentimos, los pensamientos y nos convierte en un observador del observador que está siendo observado. Desde esta distancia es más simple encontrar soluciones.

Cuando nos acostumbramos al ejercicio de escribir como expresión terapéutica mejoramos la comunicación con nosotros mismos y aprendemos a gestionar nuestras emociones de una forma saludable y equilibrada.

Beneficios de practicar escritura terapéutica creativa.

Clarificación de Pensamientos: Escribir puede ayudarte a organizar y clarificar tus pensamientos. Al expresar tus ideas en palabras, puedes comprender mejor lo que realmente piensas y sientes sobre un tema.

Mejora de la Comunicación: La práctica regular de escribir mejora tus habilidades de comunicación. Aprendes a estructurar tus pensamientos de manera coherente ya transmitir tus ideas de manera efectiva.

Desarrollo de la Creatividad: La escritura puede estimular y desarrollar la creatividad. Al jugar con las palabras, explorar ideas y crear mundos imaginarios, puedes expandir tu mente y encontrar nuevas perspectivas.

Alivio del Estrés: Escribir es una forma de liberar emociones y reducir el estrés. Mantener un diario o escribir sobre tus pensamientos y sentimientos puede proporcionarte un espacio seguro para expresar y procesar emociones.

Mejora de la Memoria: La acción de escribir a mano está vinculada a una mejor retención de información y memoria. Tomar notas escritas puede ayudarle a recordar información de manera más efectiva que simplemente leer o escuchar.

Estimulación Mental: Escribir regularmente puede mantener tu mente activa y estimulada. La tarea de organizar tus ideas y expresarlas de manera coherente requiere un procesamiento mental que puede beneficiar a la salud cerebral a lo largo del tiempo.

y ¿Cómo te llevas con la escritura?


20 de febrero de 2023

¿Qué hice para merecer esto?


 Creo con toda mi alma que formamos la realidad en el sentido de la "interpretación que le damos a la vida." Hay cosas del decorado que las colocan otros con los que interactuamos o quizás tenemos contratos de alma. Es decir, sostengo que la vida es la sucesión de decisiones que implican acciones, omisiones, silencios, castraciones, repeticiones, culpa, juicios y otras yerbas que forman parte de la burbuja de influencia; luego, otros "extras" que vienen y van, que escapan de nosotros o nuestra conciencia, y que podemos "operar en milagros" reinterpretando la señal que nos envían. Tal vez, es un concepto más flexible de la responsabilidad, me adapto y se me hace justo. 

Cuando experimentamos cosas "malas" según nuestro tenor, pensamos ¿qué hice para merecer esto? Sentimos que toda la furia de un dios castigador ( inexistente) se hace un festín con nuestra pendeja vida; hasta que vemos, otras vidas, mucho más duras, mucho más tristes, y he pensado ¿que hice yo para no merecer eso?.

Cuando empecé a tener la capacidad de pensar en ambos sentidos, dejé de sentir la condenación de dios, y aceptar ( no significa agradable) lo que presenta credenciales frente a mí como parte de la experiencia de estar vivo.

A veces, refunfuño, gruño, otras me trago la lágrimas, pero la mayoría de las veces, suspiro como arremangándome el día y digo " let's do it" ( manos a la obra).

No tengo puta idea de cuál es el sentido de la existencia, a veces creo en el más allá y a veces deseo que no exista porque me da mucha insatisfacción pensar que "va de nuevo todo". Nacer, crecer, morir. Sólo pensarlo en algunos momentos me da mucho malestar. Otros me ilusiona.

Me doy cuenta que somos cíclicos. Vamos y venimos todo el tiempo.

Pero cuánto menos me aferro a la planificación del deber ser, mejor me resulta todo. 

No imagines un "resulta todo" del mundo, es un resulta todo del yo interior. 

Entonces ahora mismo, mientras se dejan oír la violencia del vendedor de tortas golpeando la carne para ablandarla debajo de mi departamento, una señora que compra "algo de fierro viejo que venda," la sesión de yoga de mi hermana, la notificación de WhatsApp Web, los ronquidos de mi perro, y la maravillosa música que elegí para escribir; me doy cuenta que todo se da en el mismo instante, y yo puede escoger "la furia de la contaminación auditiva" o" la emoción de tomar conciencia" que algún día no voy a escuchar nada de esto, de que nunca sé cuando será la última vez, de que además puedo escuchar mi voz dictando lo que tipeo, que mi corazón late fuerte, que gime el piso de madera, que tocan a la ventana las hojas de la jardinera, que se ríe mi silla en roce con el escritorio, y que en toda esta combinación extraña: YO PUEDO SENTIR PAZ. 

La paz es conmigo.

La paz nace en mí.

No es la paz del mundo.

No es la paz del ego.

Es la paz del yo. Del yo soy. De lo indivisible. De lo invisible. De la unidad.

Recapitulo.

Entonces, en este instante, estoy creando mi realidad. Mi personal ¿Cómo me quiero sentir con todo esto? ¿Cómo me quiero sentir con todo lo que no es? No es montaña de la vaca de Milka, no es el trinar de pájaros, no es una mansión, no es Hawái, no es la juventud, no es mirar sin lentes, no es tengo todo resuelto, no es mis sueños cumplidos, no es alegría desbordante ni circundante; es más una tristeza con sabor a miel, unos paños fríos, un corazón entre bradicardia y taquicardia, unos sueños en stand by, un camión de coca cola estacionando y paz.

Paz de ser.

Paz de ser.

Paz de ser.

Y escribo esto para vos, que tal vez no la estés pasando del todo bien. Para que sepas que incluso con eso, podes sentir la paz del ser. Cerrá los ojos y escucha el silencio del susurro de las estrellas de madrugada. 






12 de noviembre de 2022

RELACIONES SANTAS

 

  Te invito a que reflexiones por unos minutos!!!

¿Alguna vez has pensado por qué sufrimos tanto a lo largo de la vida? Quizás en este momento puedes sentir “No es tanto” porque tal vez ya pasó la fuente que activa tu padecimiento, pero cuando se activa otra vez, de nuevo saltas a la acción de la desesperanza, de la injusticia, del reproche.

Has pensado ¿Por qué a mí? Y has justificado “Yo he sido buena, honesta, trabajadora, solidaria” y así vives en un sinfín de preguntas y excusas para poder comprender porque las cosas salen mal.

Lo cierto es que todos los seres humanos sufrimos porque nuestro EGO nos ha enseñado a eso, a partir de su más impresionante creación: LA DEPENDENCIA.

Todos somos dependientes. En mayor o menor medida, pero lo somos. Dependes tal vez de una pareja, o de la necesidad de no tenerla para no meterte en problemas, de un trabajo, de un salario, o de una dieta, de un estilo de vida, de un consejo, del sexo, de tu familia de origen, de tus hijos, del título que tienes enmarcado, de tu imagen, de la opinión que los otros expresen hacia ti, de tus amantes, de la comida, de Netflix, del tabaco, del alcohol, de comprar por Amazon, no importa lo que sea, pero estamos “Pendiendo” colgados de algo.

Un algo que según nuestra cabeza nos hace mejor, nos pone felices, nos desestresa, nos da endorfinas, nos presta calma, nos entretiene, despeja, alimenta, balancea, enriquece, alivia, enorgullece, beneficia.

No importa lo que es, lo que es interesante es comprender que cuando le damos esa categoría a algo que está fuera de nosotros, es cuando perdimos el juego.

Aquello que nos provee “bienestar” algún día no estará más. Se rompe, se desgasta, se va, se asfixia.

La vida tiene eso de que todo lo que obtenemos, un día se pierde.

Es su ley. No puedes contra ello.

Y cuando la ley se cumple, aparece el sufrimiento.

Si aprendemos a soltar la magia que el exterior nos representa, si pudiéramos entender que nada depende de afuera, sino siempre todo es adentro; podemos tener preferencias, pero no dependencia.

Son dos cosas diferentes.

Puedes preferir tener una cena íntima con tu pareja, pero si tu pareja está con trabajo no te mortifica.


Puedes preferir ver una película en las noches, pero si se corta la luz no armas un escándalo.

Puedes preferir que tus hijos pongan la mesa, pero si no lo hacen no te enojas.

Puedes preferir pasar el tiempo con tus padres, pero si ellos quieren hacer otra cosa no te sientes rechazada.

Puedes preferir hacer una dieta saludable, pero si la rompes porque tienes un evento no te castigas.

Puedes preferir hacer ejercicio, pero si un día no lo haces no te obsesionas.

Se trata de aprender a disfrutar la vida sin buscar “quedar bien con la vida”

De saborearla en toda su expresión, en lugar de morderla a pedacitos miserables.

Sólo así podremos tener una vida con relaciones santas.

Relaciones Santas es un término acuñado de UCDM (Un curso de Milagros) y significa "Santo" completo. 

Es decir, RELACIONES COMPLETAS. 

¿Te atreves?



 

8 de noviembre de 2022

Mis ancestras ¿Quiénes son? ¿Qué aportan en mi vida?

 Mis ancestras, parece lejano. Sin embargo, están en mí, corren sus historias por mi sangre, por mi conciencia, por mi ADN.

Mis ancestras son mi madre, mis abuelas, mis bisabuelas, y sus colaterales, sus hermanas, primas. Son tres generaciones que me informan y me forman con su herencia.

Mis ancestras son ellas en mi.

Parece mentira o mágico, no obstante, es cierto. ¿Cuántas historias de tu madre repites? ¿Cuántas de tus abuelas? ¿De tus bisabuelas? ¿De tus tías?.

Quizás no lo veas porque crees en la farsa de lo igual, más lo mismo pero al contrario forma parte del mismo plan.

Todo aquello que hagas en polo opuesto a tus chicas antecesoras es lo mismo en otro grado de vibración.

Nuestras mujeres nos han enviado una información para salvarnos de vivir más estrés. Quizás sus métodos, generen malestar, pero esa no era la consigna. 

Nos aman y quieren "protegernos," incluso cuando eso sea en detrimento de nuestros sueños.

¿Qué patrones repites de tu madre? Mamá es la primer fuente de tus patrones repetitivos. 

Mamá es la que te ha dado o negado el permiso a ser abundante y a relacionarte en la vida de pareja.

Lo que mamá creyó y vivió en su vínculo amoroso, será tu primer legado en relación al amor de pareja. 

¿Cómo era la relación de mamá y papá? ¿Cómo son las tuyas? ¿Qué tienen en común? 

Mamá, nos enseña a la posibilidad de creer en nosotras mismas y en el encuentro con el otro. Ella es la pionera en nuestra autoestima, capacidad de amarnos y amar. 

Si mamy, no se ama, ¿adivina?, ella puede querer mostrarnos ejemplos, pero el único que tomaremos es el de ella. 

No sirve que má diga "NO SEAS COMO YO" porque no podemos ser otra cosa. 

Tal vez, pienses sí, pero seguramente ese conflicto lo vives en polaridad contraria. 

El árbol y el fruto están unidos.

El fruto no cae lejos del árbol. ¿Entiendes? 

Tus ancestras, son episodios de una temporada que te prepara para vivir tu actual misión de vida. Todos tenemos una misión espiritual personal y familiar. Y ambas son expuestas en el seno de la familia. 

Tus mujeres han vivido y recorrido un camino, y en tu vida, haces lo propio para las mujeres futuras. 

¿Cómo ha sido el camino que te dejaron? ¿Qué camino estás dejando?

Interiorizarte en estos pensamientos ayuda a tu árbol a seguir floreciendo. 

TRATAMIENTO FRASES SANADORAS 

X 21 DÍAS

Inclina tu cabeza hacia adelante, conecta con todas ellas.

Siente el amor. La energía. Y repite: 

Estoy aquí por ustedes. Quiero  agradecerles y reconocerlas en nombre del amor infinito que recorre nuestro ADN emocional. 💖

Agradezco que mejorarán mi camino y camino en contacto con la madre y el padre, en unión y comunión sagrada.

Gracias por la energía de vida que inyectaron en mi alma.

Honro vuestras vidas, viviendo con y en alegría la mía.

Gracias, gracias, gracias.

Incluso cuando parezcan palabras, tu subconsciente que no reconoce realidad de ficción, recibe esa liberación y agradecimiento como una realidad física y organiza los programas y archiva los que ya no requiere para protegerse. 

Si quieres saber sobre tu linaje, te invito a que te unas a mi programa SANA TU LINAJE 

 te dejo enlace con la información http://www.chuchigonzalez.com/p/cursos-online.html

Si quieres solicitar sesión personalizada para estudiar tu árbol puedes hacerlo por WhatsApp +525534551888



9 de junio de 2022

¿Qué es la culpa?


Te regalaré mi concepto de culpa  que dice "culpa es la capacidad única de limitar el potencial de forma  arbitraria." Es decir, a través de la culpa vamos cortando el potencial que tenemos en esencia y que  por sobre todo desconocemos. Lo hacemos de manera "arbitraria" porque hace referencia a mi subjetividad. Limito aquello que juzgo no es como debería ser. La culpa es un programa  por lo tanto de DESVALORIZACIÓN que surge de la PERCEPCIÓN, es decir de la forma de relacionarnos con la vida desde la mente y los sentidos. Cuando nos sentimos "culpables"no des-valorizamos, nos restamos valor, consideramos que "hay algo malo" en nosotros, algo por exceso o por defecto, pero la culpa indica que "somos diferentes" y eso "no arrebata valía."

 Así cómo observamos la vida, ahí afuera, así es la vida aquí adentro. Es decir, eso que te acongoja está dentro tuyo, y cómo duele, lo proyectas, lo expulsas al exterior, es como barrer la basura de la casa, sacarla a la puerta y pretender que no es tuya. Esa forma de barrer se llama PROYECCIÓN. SENTIR CULPA es sentir que hemos PECADO y pecado en su etimología significa "error."La culpa nos lleva a CARGAR CON ALGO…con un error que hemos cometido por pensamiento, sentimiento, palabra, acción u omisión. 

La culpa es un PROGRAMA O UNA PROGRAMACIÓN ARCAICA, ancestral que tiene fines de supervivencia. Culpar es culparse. Entonces PROYECTAMOS Y PERCIBIMOS, tiramos la basura fuera (proyección) y nos quejamos de la mugre que hay (PERCIBIMOS, es decir JUZGAMOS).Y en esa percepción errónea comienzan los pensamientos de castigo, porque la culpa siempre BUSCA CASTIGO. 

TODOS tenemos CULPA, hombres y mujeres, toda la especie humana, es una CULPA subconsciente, secreta, silenciosa,ancestral, histórica,  que ni siquiera sabemos que tenemos. Si ahora te pregunto ¿De qué te sientes culpable? Quizás tu respuesta sea de NADA. Sin embargo, si nos tomamos un tiempo de reflexión empezarían a salir las situaciones en las que la CULPA es ama y señora de tu vida. 

La culpa es la piedra fundamental del EGO, y ¿qué eres tu? Tu eres EGO. El ego es susceptible de muchas acepciones, y siguiendo la línea de pensamiento de este post y la filosofía de UCDM (Un curso de Milagros), el EGO es la personalidad, la suma de tus pensamientos conscientes y subconscientes y tus sentimientos. 

Ese EGO nos hace creer que existe algo denominado SEPARATIVIDAD, y desde este contexto toda la vida se vuelve un campo de fútbol, con bandos, con lados en los que estar, con posturas, puntos cardinales, direcciones, buenos y malos. 

En la separación, surge la culpa. En la simple pregunta ¿A quién quieres más? ¿A mamá o a papá?  Surge la culpa. La culpa como la creencia de que lo que sentimos, pensamos, actuamos, y somos tiene algo "maligno".... 

¿Cuál es tu culpa principal? ¿Qué te hace sentir culpa? ¿En situaciones la sientes? ¿Cómo te castigas? 

Si quieres conocer más acerca de mi trabajo te invito a www.talleresadistancia.com 




7 de junio de 2022

¿Cómo sanamos el árbol?


Los genes que nos heredan traen las historias del linaje entero y eterno. Hombres y mujeres cabalgan por nuestro ADN con sus historias fallidas y triunfantes. Sueños, fracasos, temores, riesgos, traumas, rebeldías son la materia prima de la esencia humana. En esa escritura molecular se narra la biografía de cada fruto del árbol. Cuentos fantásticos, dramas, novelas policiales, comedias románticas nos constituyen. ¿Quiénes somos? Todos ellos. Sin importar la contemporaneidad, todo está escrito en la mente fusionada de la genealogía. Escribimos el libro ahora mismo, sentados en una silla que es el presente y colocamos personajes nuevos, con paisajes diferentes, pero el guion es el mismo. ¿Y para qué se repiten los guiones? Para expandir el sentimiento de pertenencia, para contar con recursos que nos permitan sobrevivir, para liberar conflictos, para reparar, para compensar el dolor, para equilibrar energías y para sanar el árbol. ¿Cómo se sana el árbol?  Perdonando. 

¿Te gustaría comenzar una nueva vida? ¿Alivianar tus maletas? ¿Soltar el equipaje? ¿Volver a escribir una historia sin dolor ni sufrimiento? Más información

Perdonar implica aceptar la información que tenemos en nuestro interior. Dejar de emitir juicios, de pensar que se equivocaron, que no debieron. Es comprender que no pudieron hacerlo diferente. Que el nivel de entendimiento del árbol en ese momento sólo los habilitaba a ejecutar por acto u omisión lo que hicieron. No es “justificar,” no es “aceptar a regañadientes,” es abrir el corazón y comprender desde el amor real. Ponernos en el lugar de ellos y decir “yo en tu lugar hubiera hecho lo mismo.” Cuando nos ponemos honestamente en el lugar de los otros vemos el mundo desde sus ojos. Nadie en su sano juicio elige para sí el DOLOR.  Pero ¿Quién tiene sano el juicio, si la mayoría de ellos son de otros? Nuestra mente subconsciente evalúa la vida a través del dolor (relativo a lo biológico) y el placer. Hará lo necesario para mantenernos lejos del dolor, incluso cuando eso te aleje del placer genere sufrimiento (dolor emocional). Siempre actuamos como podemos. No es una relativización. Es un hecho. Siempre escogemos lo mejor pese a que a primera impresión parezca contradictorio. El perdón que conocemos es el perdón ególatra de la persona buena. Perdonamos porque somos mejores. Estamos en jerarquía. Este perdón no perdona, no libera, no sana. Sólo incrementa la brecha entre el damnificado y el opresor. Es una postura de falsa bondad que nos re-victimiza y permite saborear el sabor de la venganza. No perdonamos, porque no sabemos que es el perdón. Creemos que es una forma de exonerarlos de la ejecución del acto o un indulto que nos pone en desventaja. Sufrimos una vez por sus actos y ahora sufriremos por el perdón. Sin embargo, eso no es perdón. Eso es un pase de factura, una revancha, un modo de control que el herido tiene sobre el agresor. Es un juego macabro entre la víctima y el victimario, la justicia por manos propia y el arrepentimiento. Pero el perdón real en sí es un alivio para quién lo otorga. Cuando perdonamos desde el ego, decimos “Cómo soy más bueno que tú, te perdono, te libero de ese tremendo mal que me hiciste, y por si acaso, lo recordaré, para que no tengas ganas de volver a hacerlo”. Uno es bueno y otro es malo, es la historia de nuestras vidas. 

Siempre en algún momento estuvimos en ambos papeles. En el mundo de la forma, el sistema de pensamiento es dual y genera en la mayoría de las veces situaciones de culpabilidad que nos lleva a etiquetar a las personas como MÁRTIRES O VICTIMARIOS. Esta separación es la que nos aleja de la fuente del autoconocimiento, de nuestra esencia espiritual y energética. El perdón cuántico, es el perdón en el que entendemos las reglas del INCONSCIENTE que dice EL OTRO no existe. Por lo tanto, ¿A quién perdono? ¿Quién me ha hecho mal? Es el perdón del AMOR real y de la abundancia. Procede cuando entendemos que no hay nada que perdonar porque todos estamos haciendo lo que nos corresponde en relación a la mente que vibramos. Y si me siento traicionada por alguien, entonces perdono la situación, perdono “mi autocastigo” a través del otro. Puedo aprender a ver a ese ser como un espejo que me permitió descubrir lo que había en mí e ignoraba. Esto de ninguna manera implica que los delitos prescriptos en los códigos de cada Nación se pasen por alto. El perdón opera en tu interior, es un estado de conciencia, no es un acto en el mundo físico. Perdonamos en lo profundo de la mente, es una experiencia de conciencia, una expansión. 

Dejamos de identificarnos con el dolor y la víctima para responsabilizamos por lo que vemos. El perdón rechaza la idea de “me lo hizo a mí” porque “y la larga lista de explicaciones que nos auto-limitan”. No me hizo, lo hizo porque pudo, porque tenía esa conciencia, porque poseía esa información. Siempre hay otro al que le proyectamos lo que no queremos; el concepto de justo o injusto que esto pueda detonar en ti es irrelevante. ¿Quieres saber más sobre el estudio del transgeneracional? 

Tenemos una tendencia a encajar todo en nuestras etiquetas. Lo cierto es que la vida es lo que sucede, incluso sin nuestro permiso. Desde el ego, juzgamos que los ancestros carecen de valor por su falta de cercanía con nuestra historia personal. Ellos fallecieron antes de que naciéramos o sin dejar rastro o nadie los recuerda o se sabe poco. Y esa sucesión de infortunios, de dolor callado, de voces sesgadas son las que llevan al inconsciente biológico familiar a gestar la fertilidad para que surjan miembros capaces de llevar a cabo las odiseas que los olvidados no pudieron. Todo árbol lleva consigo un Ulises queriendo volver a Ítaca. En su regreso será confundido, atrapado, seducido por conflictos y trampas genealógicas. Liberarse de ellos será la victoria personal que conquistará la vida de las generaciones futuras. No estamos solos, coexistimos vivos y muertos, rodeados de espectros, fantasmas, seres invisibles que forman parte del árbol. Y nosotros, somos el árbol. Somos las anécdotas, las historias, los traumas, los síntomas, los tabúes reeditados.







6 de noviembre de 2021

El momento presente

 




Dicen que el hombre sólo tiene aquello que puede llevarse a un naufragio.

“Un hombre se acercó a un anciano sabio y le dijo:

“Si eres tan sabio como cuentan, dime algo que haces que te lleva a serlo.

El anciano contesto: como cuando como, duermo cuando duermo, y hablo contigo cuando hablo contigo.

Pero eso también puedo hacerlo yo – replicó el hombre

Y el anciano respondió: ¡No lo creo! Cuando duermes estás pensando en los problemas que tuviste durante el día, y cuando comes en lo que vas a hacer luego y cuando hablas conmigo en lo que voy a responderte. El secreto de la sabiduría es estar consciente de lo que hacemos en el momento presente y así disfrutar cada minuto del milagro de la vida”.

(Anthony de Melo)


Todos de alguna forma sabemos esto, sin embargo, nos perdemos en miles de otras formas, buscando incansables la felicidad, el amor, la paz. Golpeamos las puertas del cielo y esperamos a que nos abran a que nos den la oportunidad de acceder a nuestros más íntimos deseos.

Pero olvidamos que abajo, como dijo Lennon: La vida es lo que ocurre mientras nosotros hacemos otros planes.

Nos damos el “gusto” de desaprovechar días, horas, meses, oportunidades; porque actuamos conforme “nos sentimos”; si hoy amanecimos enojados, entonces ¿Para qué voy al gimnasio? o si discutimos con alguien y estamos tristes ¡Voy a romper la dieta total de qué sirve!

Vivimos justificando nuestros no resultados en relación a los estados de ánimo que transitamos, con la fresca inocencia perdida, como si a la vida o al destino le importara como nos sentimos. ¿Crees que para el mundo de girar porque hoy estás frustrado? ¿Crees que la tierra hará más lentos sus movimientos de traslación o rotación porque alguien te lastimo, humilló o mintió?

Por supuesto que no, dirás; pero entonces ¿Por qué te comportas como si así fuese?

Los seremos humanos tenemos muchas capacidades, pero una de las más perjudiciales que hemos sabido cultivar es la de “hacer múltiples cosas a la vez” y por ende vivir en automático.

Comemos sin observar el plato, sus colores, degustar los sabores, introducimos el tenedor en la boca al tiempo que estamos escribiendo un mensaje de en el celular y atendemos otro teléfono que suena. Y todo pasa en un instante; en un momento que no volverá jamás. Y ¿Qué nos llevamos de eso? ¿El vientre inflamado por tragar en lugar de masticar? ¿El estrés de comer y resolver asuntos pendientes?

La vida tiene momentos mágicos a cada minuto, sólo que estamos muy ocupados buscando “el momento,” el más espectacular, el inolvidable, el magno. Y ¿si no lo hubiera? ¿Si acaso lo que buscamos es lo que tenemos pero no nos dimos cuenta?


También es real que está de moda el “vivir aquí y ahora” y muchos suelen confundir sus implicancias. Estar en el presente no importa no tener planes futuros o no tener ambiciones; metas o proyectos. El presente remite a enfocar nuestra energía en lo que ahora mismo está sucediendo, no en lo que sucedió o podría suceder.

Permanecer conscientes del momento presente puede tener muchos beneficios, como por ejemplo:

·        Desarrollo de la observación

·        Desarrollo de la creatividad

·        Crecimiento de la auto-estima

·        Favorece el rendimiento

·        Mejora la capacidad de concentración

Cuando uno mira lo que está mirando, escucha lo que está escuchando, toca lo que está tocando, siente lo que está sintiendo logra captar la energía de ese único momento que tiene para sí.



16 de junio de 2021

Camino del perdón

 


De todos los caminos de la vida, el del perdón, es el más significativo que tenemos para trascender. Erróneamente se cree desde lo coloquial que cuando perdonamos exoneramos a los demás de las faltas que cometieron. Si alguien nos falla y nosotros perdonamos, ¿estamos justificando?

Algunas personas creen que sí y por lo tanto invitan a ese otro a   que cometa una y otra vez el mismo error, por eso guardan el no perdón como un tesoro invaluable sin entender que lo que hacen es llenarse de resentimiento.

Sin embargo, perdonar no es un acto de liberación para quién se ha equivocado con nosotros. 

Este pensamiento es propio del sistema dual del ego que cree en víctimas y victimarios, en buenos y malos, en ofensas, ofensores y ofendidos.

Pero esta clase de perdón es obsoleto. Justifica conductas de resentimiento, castigo, lecciones de moral y de vida.

El verdadero camino del perdón, es el que todos los seres humanos estamos invitados a iniciar desde el momento en que nacemos por cuanto no implica lo que hicimos o hacemos; sino que resulta de la información con la que estamos formados y desde dónde vivimos y observamos la vida. A través de ella, estamos condenados a pensamientos de auto castigo en forma constante y repetitiva que nos acercan a experimentar situaciones incómodas que validan lo que pensamos de nosotros mismos.  Traiciones, mala suerte, injusticias, infidelidades, abandonos, malos entendidos, decepciones, rechazos, pérdidas; son las caretas con las que el universo se presenta para mostrarnos nuestros pensamientos; y nosotros los tomamos para hacerlos encajar en el puzle de la víctima expulsada del paraíso que somos. Cuando olvidamos quienes somos, el escenario se llena de bandidos. 

Cuando creemos que somos insuficientes, la vida siempre nos da muestra de esa cualidad.

El perdón consiste sólo en perdonarnos; no es un acto que lleve ritual ni un proceso de tiempo; es declararnos libres de las expectativas; es sólo decir me perdono porque no supe hacerlo mejor. Lo cual nos lleva a entender que mi conciencia es proporcional a mis resultados. Si tuviera una conciencia de amor, las consecuencias serian otras. 

Por ejemplo, cuando elegimos los patrones repetitivos del abandono a través de parejas, amigos, trabajo, hijos, no es que no sabemos “elegir”, es que actuamos por como somos. Si somos dependientes actuaremos desde la dependencia y por lo tanto las personas del entorno tendrán poder en nuestras vidas.

Si advertimos que es la forma de mirarnos la que determina lo que escogemos, podremos transformar las cosas.

Perdonarnos es soltar, es abrazar el error, es entender que eso que hicimos o no hicimos fue creado a partir de las herramientas que tenemos. Crees que, si tuvieras otras habilidades para vivir más plena y feliz, ¿No las usarías? Claro que sí. Despertar a la conciencia de quienes somos se llega a través del perdón.

De una fórmula simple, y fácil, tan sencilla como ejecutar los problemas que nos generamos. Sólo consiste en advertir que NO LO HICIMOS MEJOR PORQUE NO PUDIMOS. Que de tener “más poder” para hacerlo diferente LO HUBIESEMOS HECHO. Perdonarte es la base del amor, ¿Qué haces cuando un niño está aprendiendo a andar? ¿lo castigas por que se cae? NO. LO apoyas. 

La misma fórmula aplica para ti.


16 de marzo de 2021

Hola, 2021

 


Me tomé tres meses y medio para darte la bienvenida. Oficialmente hablando. No es que no lo haya hecho en la intimidad de mi realidad ilusoria alzando una copa con agua con gas y limón. Pero públicamente, me tomé un tiempo inexistente, necesario.

Quería mirarte de lejos, indagar un poco, analizarte. ¿Estaría bien saludarte con estridente alegría? ¿Seguirías el mismo camino de tu hermano 2020?

Y en lo evidente, no distas mucho de él. De tal calendario, tal año, dice el refrán. 

Creo que nos has agarrado, un poco irritables, cansados y molestos. 

Tu colateral se adueño de nuestra presuntuosa libertad y capacidad de elección. Nos puso con el culo para arriba y a la fuerza tuvimos que aprender, para no perecer en el intento.

Te dimos la bienvenida con la esperanza de que serias diferente, pero tremenda frustración, eres igual o quizás nosotros, no somos los mismos, como dijo aquella vez Pablo.

Te miro, tan joven, y yo tan gastada. Apenas tres meses y chirola de vida, y yo como seiscientos ... cientos de meses que ni recuerdo, ni sé si debería hacerlo, por suerte perder la noción de quienes no somos, de vez en tanto es un privilegio.

Viniste con el afán de volarlo todo, de abrirnos los dedos amarrados y que se suelten las defensas, los seguros oxidados, los pensamientos rígidos, las creencias pecaminosas, las permanencias muertas. 

Llegaste con las hagallas suficientes para hacernos lavar la cara y el corazón, y toparnos con la realidad de un mundo diferente al hemos visto.

Dicen, que vibras "des-pren- der"... amas, soltar lo viejo...

Y nosotros los humanos, somo de " a-prhen - der".... de odiar, soltar lo conocido.

¿Cómo será que podremos convivir?

Por lo pronto, te auguro, de mi parte, fortuna en tu misión. Ya me ha cacheteado más de la cuenta el ego y estoy dispuesta y disponible a mudarme de pensamiento.

Me he encontrado con los milagros que corrigen percepciones, el espíritu santo que me llama por las noches y la confortable paz de cerrar la boca y la cabeza a tiempo.

Sinceramente, nos estamos llevando bien.

Aunque sé que apenas comienzas. Pero, ¿y si cambiamos las historias?... Si en lugar de que todo bien por un rato y luego la rutina.. trascendemos lo conocido y frustrante, porque seguir amándonos el resto de los meses? Incluso, ¿podríamos a fin de año separarnos y guardarnos los teléfonos para aquellos días grises...

Te deseo lo mejor, porque me conviene. 

Haré sin conflicto mis tareas. 

No miraré tu presencia como un chivo expiatorio.

Recordaré que la libertad que sudas, es la que andaba necesitando. 



27 de mayo de 2020

¿Qué dice tu vida acerca de ti?

Todo lo que vemos, está en nosotros. No puedo observar lo que no hay en mí. En el Kybalion encontramos esta ley universal con el nombre de ley de la analogía: Como es arriba es abajo, como es adentro es afuera. Te voy a dar un ejemplo, si tienes creencias limitantes sobre tus posibilidades de generar dinero, si crees por ejemplo: “el dinero es malo” “sucio”  "cuesta mucho esfuerzo generar dinero” “corrompe a las personas” ¿Cómo crees que será tu estado de cuenta bancario? ¿Cómo crees que serán tus proyectos? 
Y te pregunto ¿Cómo es tu afuera? ¿Cómo es tu realidad exterior? ¿Qué te rodea? ¿Qué ves? ¿Cómo todo lo que está ahí es un reflejo de todo lo que hay en tu interior?
A veces este ejercicio, resulta un poco retador, porque no se trata de una literalidad recíproca, en la mayoría de las veces, el universo se manifiesta con símbolos, con un lenguaje enmascarado, con sutilezas, así por ejemplo, Jesús hacía uso de las parábolas para impactar con sus discursos.
Si te enteras de noticias sobre muertes injustas, violentas, te encuentras con eventos en la calle dónde la gente discute, una madre regaña a su hijo, podrías observar que hay violencia pero eso no te convierte en un asesino o un discutidor serial. Quizás puedas decir yo no tengo nada que ver, no insulto, no elevo la voz, no le pego a nadie. Y nadie me grita ni me pega. ¿De dónde sale esa violencia? Cada vez que te maltratas, hay violencia. Cuando piensas que eres insuficiente, que no puedes, que no mereces, que los demás son mejores, que no tienes derecho, hay violencia. Cuando te criticas, te juzgas sin piedad, te castigas, te infravaloras, hay violencia. Cuando sostienes creencias limitantes de carencia, de odio personal, de sumisión, hay violencia. Tu entorno es una FUENTE enriquecedora que da a conocer quién estás siendo AHORA!! Toda relación con los demás, es una relación con uno mismo. Todas las relaciones con los otros, y con las cosas, parten de la relación fundamental que es la propia.
Los espejos con los que nos encontramos son muy sutiles. Y están siempre presentes para darte la posibilidad de cambiar de rumbo. TODO lo que hacemos lo hacemos desde la mente subconsciente, por lo tanto, si eres violento contigo, ese resultado es la causa de un sistema de información que te lleva a actuar de esa manera. Acá no hay culpa. El universo no es culposo. Es benévolo. Incluso cuando se presenten circunstancias como las actuales, dónde podríamos pensar ¿Qué tiene de benévolo esto? La respuesta es TODO, si eliges verlo desde ese lugar. Porque benévolo refiere al concepto de responsabilidad y no de culpa como sanción o castigo. La responsabilidad es hacernos cargo que lo que nos ha traído hasta este momento como especie. El lado positivo de este momento es la naturaleza en su máximo esplendor. El planeta está más verde que en los últimos 20 años, el agujero de la capa de ozono se redujo, los tortugas llegan a poner sus huevos en las playas sin temor, los pájaros cantan con mayor fuerza, los delfines juegan en el agua, los elefantes cruzan en manada por carreteras dando un paseo, ciervos pasean por iglesias, los lobos marinos se tiran en la explanadas del puerto a disfrutar del sol. Y también propietarios no cobran rentas, personas donan alimentos, artistas ofrecen su arte en redes sociales, los hijos están más tiempo con sus padres, muchas familias tienen más tiempo para comer juntas, las mascotas están felices de que sus humanos estén todo el día con ellos; hay ancianos solos que se sienten amados porque reciben apoyo de sus vecinos, gobiernos que defienden a los que menos tienen, más momentos para reflexionar, oportunidad para detener la marcha enloquecida. ¿Lo ves? Dentro del caos, también hay armonía. Es la regla ying y yang. Se producen milagros, ausentes en el pasado, cuando todo el planeta estaba distraído. Aunque hablemos de una pandemia, cada quién la vivirá como la deba vivir, porque es una lección global, con aprendizaje personal. Es tu turno, ¿qué aprendizaje te está dejando la realidad actual?

(Extracto Taller en PDF "La crisis: un espejo de nosotros y los otros"
Puedes solicitar tu ejemplar por whastApp al 5534551888 Inversión $200 MX - U$$9.00












13 de agosto de 2019

Palabras ... que nos atan....

 Últimamente todo lo que estudio, más allá de la temática se relaciona con las creencias. Las creencias son la base de la vida que tenemos, y por supuesto de la vida que NO LOGRAMOS TENER. En apariencia para muy disparatado sostener que las CREENCIAS rigen nuestra vida, más sin embargo si observamos a profundidad veremos que las CREENCIAS son el combustible de nuestra existencia.
¿De dónde nacen? De la experiencia de nuestro antepasados, de nuestros padres, de nuestra raza, de nuestro género, del contexto social e histórico en el que nacimos y nos desarrollamos, de nuestras propias experiencias.
Fíjate que siempre he utilizado " de nuestros/as" con independencia de haber compartido con ellos o ser contemporáneos, dado que todo lo que nos une con un grupo con el que compartimos intereses particulares se guarda en el inconsciente de ese grupo, y lo que se guarda es información.
Por lo tanto, aunque ahora mismo seas una mujer libre, sexual y emprendedora; en tu mente subconsciente también tienes información de esclavitud, de desvalorización, de incapacidad, quizás sin esa información no serías la mujer que hoy eres. Tal vez, todas aquellas mujeres que sufrieron no poder estudiar, votar, hablar, disfrutar del sexo; encuentran el descanso de su lucha, en mujeres que pueden graduarse, ejercer carreras políticas, ser oradoras, y omitir fingir orgasmos.
Así se sucede la vida, los que están primeros hacen tareas más duras, y los que vienen por detrás encuentran cosas resueltas y nuevos desafíos para heredar a las generaciones venideras.
Lo trascendental de las creencias es que muchas están grabadas en tu mente subconsciente; por lo tanto no todas son de fácil acceso. Puedes saber con certeza que tu creencia hacia los chocolates es "los chocolates de menta que me trae mi amiga cuando viaja a Canadá son los mejores que he comido" pero sin embargo, entras en crisis cuando quieres por ejemplo entablar una relación amorosa con algún hombre/ mujer que se asemeje a esos personajes de las películas románticas rodadas en Estocolmo. ¿Qué sucede? ¿Por qué nadie se parece a ellos? ¿Dónde están los guapos? ¿Las guapas? ¿Los amorosos? ¿Los abuelos tiernos y millonarios? ¿Los chicos fieles?
Parece que se quedaron todos en el set de filmación, y surge la creencia "esas películas son peor que el azúcar y la cocaína juntas!!
Nunca sale al encuentro algo de aquellos bellos paisajes románticos... surge otra creencias "las películas de amor son una mentira", "en la vida real el amor no es así"....
Nos sentimos felices de descubrir el truco y entonces generamos relaciones CAÓTICAS que se vinculan perfectamente con nuestras ideas acerca de la vida y de las películas de amor.
Estos conflictos SI SON LA VIDA MISMA... la vida es constante lucha, ahora sí, nos quedamos tranquilos.
Pero....  y ¿si detrás de cada encuentro/ desencuentro o infortunio, hubiera una CREENCIA acerca de nosotros o de los demás o del amor o sobre el dinero o las prosperidad que nos lleva a tener una alerta hacia los personajes que embonan en ellas?
Qué tal si nos sentimos que no merecemos una vida de película? que somos insuficientes? qué los hombres buenos sólo son los que no tienen suerte en lo económico? que el matrimonio es una celda?
Sólo te doy ejemplos.... tal vez si pudiéramos indagar en momentos del pasado, de un pasado muy lejano... y encontrarnos con vivencias en las que se grabo una creencia que hoy nos separa de lo que queremos...podríamos modificar nuestro presente... te doy un ejemplo... cuando era adolescente escribía muy bien ( bueno siento que lo sigo haciendo) en ese entonces mis redacciones en la asignatura de literatura generaban malestar en mis docentes, siempre me ponían baja puntuación porque ellos juzgaban que yo no podía escribir así, o con ese vocabulario... lo que correspondía a un 10 me calificaban con 6... ¿qué crees que aprendí durante mucho tiempo?
Qué destacar era malo. 
Qué mostrar el interior era peligroso.
Qué lo que me parecía bello era menospreciado.
Que definitivamente yo estaba mal.
Durante muchos años, pese a seguir escribiendo, siempre me dió temor de mostrar lo que hacía, más allá de haber ganado muchos concursos literarios, siempre mostraba con cierta vergüenza mi creación. Pero mi creación no era solo literaria, mi vida era creación, por lo tanto durante mucho tiempo sentía vergüenza de quién era.  Vamos a sumarle que me decían feto, cucaracha; que por un problema en un tendón no podía hacer ejercicio y la maestra juzgaba que me ganaba la pereza y mandaba a llamar a mi madre.... te das cuenta... yo actuaba correctamente, era estudiosa, creativa, aplicada y los demás me minimizaban... y yo un adolescente ( alguien que carece de....) juzgue que mis maestros ( autoridades) tenían razón y salí a la vida de adulto con creencias limitantes acerca de mí; me volví muy pero muy autoexigente, me esforcé en demasía para alcanzar las cosas ( y no alcancé nada), rechacé y oculté mi cuerpo y mi rostro ( que era muy hermosos... jaja...pero no me daba cuenta en ese momento).... me convertí en un ser sumamente tímido...
....un día me cayó el 20.... y a VOLAR.... Me destapé... empecé a mostrarme... a valorarme....me convertí en un líder... una guía... pero imagínate la energía que invertí en todo el proceso... si hubiera tenido maestros conscientes mi vida hubiera sido desde los 13 años distintaaaa.... 
Por eso quiero que entiendas, que si aún no eres capaz de alcanzar cosas, es porque tienes CREENCIAS que se adhieren perfectamente a lo que hoy tienes, y no son compatibles con lo que no tienes....
NECESITAS SALIR DE TU ZONA DE CONFORT... DE CREENCIAS QUE TE CUIDAN Y PROTEGEN... PERO DE LA VIDA MARAVILLOSA QUE PUEDES TENER....
Si hemos creído modelos de realidad de lo que no somos, PODEMOS CREAR MODELOS DE REALIDAD de lo que si somos....te aseguro... que puedes crear la VIDA QUE QUIERES...pero urge...romper la caja en la que estás inmerso....