22 de marzo de 2017

Volver....


Y un día volví. Regresé cómo regresan las jacarandas a rendirse contra el suelo, como la alergia al polen estornuda; como las hojas emigran de los árboles. Regrese y eso implica que me fui de algún lugar; que deje algo atrás, allá lejos, o acá cerca pero volver implica siempre soltar. Y entonces, ¿qué puedo decir?, no queda más que iniciarlo todo presentándome, porque regresar de algún sitio implica obligatoriamente llegar siendo alguien distinto....¿Quién podrá escapar al cambio que sucumbe día y noche? ¿Quién tendrá el poder de permanecer inmóvil, igual, a no ser que sea el busto de una estatua?... Y sí... no soy la misma... cómo no lo son las  flores que coronan el cielo infinito de violáceos o púrpuras azulados de mi camino; ni la madre que me mira desde lejos; ni mi perro que ladra igual al día de ayer; ni mis sueños; ni mi dolor, ni mi forma de inspirarme, ni tú aunque creas que nada te alcanza, arrebata, y transforma. 
Cómo dice Neruda... "nosotros los de antes ya no somos los mismos"...creemos que vivimos en la rutina por hacer algunas actividades repetidas, porque somos animales de costumbres, porque nos enfrascamos a pensar los mismos pensamientos, y sin embargo; mientras todo esto acontece infinitas veces en automaticidad, lo invisible cobra mayor fuerza; y un día como quién oye un portazo y se sobresale, despiertas, y observas con delicada atención: YA NO ERES EL MISMO...
Y me abrazo en el reencuentro con las letras; con la página en blanco, con la musa interna; y los recuerdos vienen a darme la bienvenida, y me llenan de fragancias, colores, imágenes; momentos. Y todo mi interior es epifanía, porque estoy convencida, de que no soy la misma, y eso es un regalo; una oportunidad para seguir en el desaprender; en el vaciar la taza de té para echar más té; para encontrar todas las piezas del rompecabezas de un alma sobreseída...Yo señores no fui culpable de nada; sólo fueron experiencias correctas y necesarias para evolucionar.... y por fin puedo gritar...ha regresado a mi: LA POESÍA. 

22 de diciembre de 2016

Navidad 2016

Din, don, dan, din, don, dan... llega navidad... Amo la navidad... esta época del año me inspira; me hace meterme adentro en mis más profundos recuerdos y anidar ahí en las memorias de otros tiempos que en apariencia no existen, pero sé con fe de certeza que siguen vivos. 
Cierro los ojos y llega a mi cuerpo físico la sensación de humedad de un calor intenso en el verano rosarino. El sudor esparciéndose como una gota de aceite por la piel bronce y la voz de algunas vecinas que dicen "La calor".... 
... No imagino Navidad con frío... Papá Noel viene en short y remera... dejó el trineo en otras altitudes, acá pedalea, jadea, y piensa que está demasiado gordo para entregar juguetes en América del Sur; con suerte a veces, sólo a veces, alguién le presta una Zanelita, y el barbeta descansa.
... En la Florida, los más jóvenes están tendidos al sol como enormes piezas dispuestas a ser disecadas. En la noche, a la luz de la luna y bajo un manto estrellado, descalzos con la arena entre los dedos, medio mundo festejará bailando... Algunos esperaremos los permisos paternales correspondientes para salir cruzando los dedos índice y medio de cada mano.
.... Por calle Mendoza... Space abrirá sus puertas... en las veredas como hormigas en pleno picnic, chicos y chicas, cervezas mediante, habrán logrado salirse de la casa familiar airosos...
.... Y hoy yo daría cualquier cosa por quedarme con mamá y papá sentados alrededor de la mesa desacomodada con restos de la hambruna tardía...rompiendo nueces...
....El olor del asado y el cansancio de papá baja por las escaleras... ya está la cena lista... apenas casi llegamos de las últimas compras.... cuando el dinero se hace "el importante" y llega a último momento... la peatonal Córdoba es un gentío desesperado buscando que regalar....
....Veo los paquetes insólitos de papá ... la creatividad puesta al servicio de lo simple....de lo no fastuoso... de lo que el bolsillo permite.... 
....conservo aún aquellos jaboncitos...el libro.... la carta.... la dedicatoria.... y el envoltorio del Pan Dulce.... que solía comprar en aquella panadería .... y que mi hermana pequeña en la primera navidad acéfala me dio como obsequio a aquellos bellos momentos....
...el cielo se ilumina de fuegos artificiales y perplejos nos quedamos con las cabezas elevadas.... corre peligro algún ojo…es la hora de destapar la sidra y a quién le cae el corcho "se casa"....
.... a la distancia.... no sé .... si nos escondíamos debajo de la mesa para protegernos o para seguir solteros.... lo que haya sido... funcionó....

9 de noviembre de 2016

Conflicto de no merecimiento



Si le preguntase a un grupo de persona de forma sorpresiva ¿Crees merecer todo lo bueno? automáticamente responderían  "SI" y sin embargo, si ahondaría en su vida podría observar con certeza que viven en una postura de no merecimiento gestionada por la familia, la sociedad y la religión. Para los occidentales que han nacido dentro de la estructura judeocristiana, de modo ortodoxo, o  simplemente tocando de oído, merecer es un imposible que va unido a la culpa. La sociedad en su gran mayoría sostiene una emblema de no merecimiento. Creemos que creemos que "merecemos lo mejor" pero ¿Cómo está tu vida? 
Frases cómo "Es demasiado para mí", " No estoy a la altura", " Si, pero..." " Para que te molestaste"..."No era necesario"..." Es sólo el maquillaje"... " Es mi estilista"..." Debe ser que me quieres"... marcan la tendencia social en boga... No nos sentimos merecedores, en todo caso nos sentimos con derecho a recompensas por nuestra pulcritud, bondad y buena conducta.

19 de octubre de 2016

23688


 23688 ni uno más ni uno menos.
 Es el número que corresponde a los genes que los seres humanos tenemos.
 Cuando se comenzó en los 90 el estudio del GENOMA HUMANO se especulaba que por lo menos deberíamos tener unos 140000. 
Nuestro cuerpo fabrica unas 100000 proteínas, y utiliza unas 40000 más para regular a las primeras. Por lo tanto a cada proteína debería corresponderle un GEN para que la historia del determinismo genético, inaugurado en los años 70 tuviera sentido. 
Pero el asombro de los investigadores en el año 2003 fue impactante, tenemos menos genes que una mosca de agua.  Y entonces ¿Cómo podemos mantener la estructura compleja del cuerpo humano?
Todo nuestro cuerpo es una fábrica de proteínas, ellas son la expresión de la vida. 
Elastina, tiroxina, colágeno, anticuerpos, queratina, hemoglobina, lipasas, actina, por nombrar algunas son proteínas de propia fabricación. Constituyen la materia prima para construir nuestra anatomía, y llevar a cabo las funciones e interacciones de la fisiología.


23688 son escasos genes para semejante producción.... entonces ¿como lo hacemos?
Sucede que tu organismo es tan maravilloso, que los 23688 trabajan en equipo, en cooperación sistemática los unos con los otros trabajan para producir las diferentes proteínas de las que dependemos para vivir. 
Son como una guirnalda navideña; un grupo de luces se encienden, otro se apaga, y todo ocurre en una perfecta coherencia energética. 
Con 23688 genios de éstos, ya queda científicamente comprobado que lo genético heredado no nos determina.  No existe un gen para el alcoholismo, ni para el déficit de atención, por ejemplo.
 No son ellos, es nuestra conciencia ( creencias, pensamientos, programas heredados) la que nos lleva a un lugar en nuestra historia. 
Imagina... 23688 soldados produciendo una armonía tal que permite crear lo que nos sostiene... Y tú no puedes trabajar en equilibrio con tu compañero de trabajo...
Para pensar..... verdad?






17 de octubre de 2016

Desenmascarando al miedo


Cuando suelo pregunta ¿Cuál es tu miedo? muchos responden YO NO TENGO MIEDO, NO TEMO A NADA, YA NO SÉ LO QUE ES EL MIEDO. Y pocos pueden reconocerlo. El primer grupo habita en la nebulosa del desconocimiento personal, la que puede aparentemente librarlos de conmociones y conflictos emocionales, pero a la larga la nube se disipa y caerán al pavimento de la realidad. Los segundos están en materia para poder transformarlo en amor.
Todo - lo sepas o no - tenemos miedo. Hay miedos que viven en el consciente de los que podemos hablar a boca plena o en la intimidad, y muchos que se hospedan en nuestro cuarto oscuro llamado inconsciente. 
Tenemos miedo a la muerte - a la propia o a la de un ser querido; a las pérdidas, a la vejez, a quedarnos sin empleo, a que nos sean infieles, a que nos dejen de amar, a no poder por nosotros mismos, a la esclavitud del destino, a la mala suerte, a un ataque terrorista, a una manipulación, a las mentiras de la pareja, a que nos decepcionen, a que los clientes no nos elijan, a que se nos rechace, a vivir injusticias, a un huracán, a que un perro nos muerda, a la gente de la calle, a pasar hambre, a tener una enfermedad, a que se rompa el auto, a que el despertador no suene, a encontrarnos con alguien que no queremos, a confrontar situaciones dolorosas, a las peleas, et.... 
El miedo como sustancia química que es en su génesis, tiene como propósito protegernos, y es una herramienta fundamental cuando la causa de peligro es real, pero esta herramienta la podemos activar sin que exista ese conflicto, sólo a mirando el pasado, y fabricando un presente temeroso sin real causa.

10 de octubre de 2016

¿Amas a tu prójimo como a tí mismo? Uff pobrecito!!!


Imaginemos un planisferio gigante, a la cuenta de tres y con los ojos cerrados, apoyamos en un lugar cualquiera, al azar - si es que existe-  el dedo índice. ¿Qué lugar del mundo fue elegido? No importa. Cualquiera da exactamente lo mismo. Por que independientemente del idioma, la moneda, la política, en todos la violencia, la locura, el asecho, el miedo se encuentran presentes. La ciencia y la tecnología evolucionan y la humanidad también, pero hacia un agujero de enojo, apego y toxicidad. 
En mayor o menor escala el mundo es lo mismo. Cansancio, hambre, pobreza, destrucción, desesperanza, odio, envidia, abuso. El estado de ánimo del planeta es de resentimiento y resignación. Y la postura es resistir y aguantar. Aguantar hasta que las cosas cambien, aguantar hasta que el otro se comporte como quiere, aguantar hasta que los demás decidan cambiar, aguantar hasta que nos paguen, aguantar hasta que el divorcio sea la última posibilidad, aguantar hasta que nadie se de cuenta. Aguantar. Respirar más o menos profundo, y aguantar. Sonreír y aguantar. Hasta que un día ya no podemos más y explotamos. Y explotan las historias, las trompadas, las palabras, los recuerdos, las bombas, los gritos. Y luego el silencio. El disimulo. El olvido. El tiempo; para que todo otra vez se reorganice para volver con el mismo escenario. Aguantar, explotar, callar, olvidar y re-armarnos. Y en esta secuencia viciosa y absurda en la que nos encontramos inmersos como sociedad; como familias e individuos transcurrimos la vida como si esa fuese la única opción, tal vez porque es la que nos enseñaron y hemos aprendido.



Pensando en la doctrina budista y las enseñanzas de Jesús; algo me hizo click por dentro. Un botón me saltó intempestivamente y me puse a reflexionar en una frase recurrente "Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos". Y creo que ahí está el nudo que obstaculiza el crecimiento personal y espiritual de la humanidad. Habría que agregar "Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Después de haber aprendido a amarnos" ¿Por qué si no sabes amarte cómo amarás al otro? ¿Acaso no será que lo que le haces al otro es exactamente lo que te haces a ti mismo? Si tu amor es tóxico, ¿ por qué creerías que podrías amar a tus hijos de otra manera? ¿O relacionarte con tu pareja desde un lugar de equilibrio?
Ahora lo puedo ver claramente. La falta de amor propio es la causa de tanta barbarie. Por que quién se ama no daña... recuerdo que alguna vez lo escribí en este mismo blog ... y quién daña no se ama... se defiende, y para ello ataca o huye... Si amor propio somos fieras heridas buscando defendernos de cualquiera que pueda eventualmente dañarnos; y por ello primero atacamos.
Tal vez el mundo si cumple con la doctrina de amar al otro como así mismo, sólo que olvidó que la forma de relacionarse consigo misma es nefasta, arbitraria y repleta de apegos que estorban.
¿Será que la forma de amarnos, la que hemos aprendido es abusiva? Yo creo que sí. Nos han enseñado a amarnos con reserva; digo "nos han enseñado", y me refiero sólo al ejemplo que nuestros mayores nos han proporcionado con sus acciones; pocos han tenido la fortuna de recibir una instrucción clara sobre el amor personal.  Y esos guardaditos están en relación con la creencia que siempre entre el otro y yo, debemos elegir al otro, porque de lo contrario seríamos muy egoístas - sentido estrictamente coloquial- miserables, mezquinos, malos, muy malos.
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