1 de agosto de 2017

Una patada en el culo

Resulta que una patada en el culo, adelanta siempre un paso. 
Generalmente aquellos pasos que no nos atrevemos a dar porque tenemos una larga lista de explicaciones que nos alientan aún con desaliento a quedarnos en esas situaciones - relaciones que sabemos no resuenan con la misma frecuencia que nosotros vibramos pero que sin embargo, intentamos forzar para que suceda. 
Es como si tu música persona fuese un RE y te esfuerzas en seguir tu relación con fulano o mengana cuya música es un DO. Podría ser interesante, crear una nueva nota, más el universo del que formamos parte con nuestros pensamientos, sólo atrae experiencias de igual resonancia. Yo sé que a veces siendo RE finges ser DO, pero a la noche todo el esfuerzo por aparentar atraer lo que NO VA  en tu vida sólo sirvió para  observar que con las leyes universales no se juega, que es imposible quebrantarlas. 

Es entonces que nuestra terquedad egoica se ve arrasada, cuando de la nada más profunda alguien mandado por el universo te mete una patada en el orto que te manda a volar a la puta madre que te parió, -bueno quizás un poco más cerca-, y nos quedamos con el culo para el norte como la Yarará Paranense, en pampa esquina con la vía por la que ya no pasa ningún tren al que se le pudiera pedir un deseo. 

Y Culo para arriba, ¿qué territorio tenemos? culo en la silla, culo en el auto, culo con culo, con el culo marcamos, siempre agarra un espacio y lo hace suyo, pero ¿culo para arriba? ¿al aire? Desterrado. Los sueños alborotados. La ilusiones corriendo como las cucarachas americanas de mi cocina.
Sin tierra. Sin dominio. Aparece la queja. La queja quejosa de la mar en coche y la concha de su madre que no ni de chocolate ni de vainilla, es nada más ni nada menos que la concha de madre, y la retrospectiva ¡Para qué carajos salí si era el lugar más maravilloso: comida y asilo gratis! ¿Gratis? 

Ahora que recuerdo toda la información que mi reptil grabo desde el mar azul de su inconsciente sé que NADA ES GRATIS ... pero me regreso... a la queja de ¿por qué a mí? y ¿por qué no?... me escucho y un halo de luz se enciende.... es la luz del Sushi itto  que está debajo de mi departamento...
pero me pone modo ego espiritual y por un instante me creo que entendí algo....

.... y en otra dimensión alguien se ríe...

Mi cuerpo superior. Él que antes de ponerse el traje de este YO decidió vivir todo lo que mi YO detesta.
Mi ser superior que no coincide en este espacio  y que colapsa la información para atraer las vivencias que le harán trascender.

¿Qué puta culpa tengo YO? dice YO.
Ninguna. ¿Ahora te sientes más aliviado?
NO.
Entonces sólo cierra la boca, la mente inferior, y fluye, que si estás en esta vida es para servir a la conciencia plena y no para satisfacer las migajas de un ego maleducado.










2 comentarios:

  1. Imposible quebrantar las leyes universales, concuerdo contigo Chuchi.
    A mi me llevó varios años de vida llegar a esa conclusión. Gracias por compartir esta sencilla y valiosísima nota. Deseo que le ahorre tiempo a muchos <3

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